La sexualidad es una dimensión constitutiva del ser humano,
que se construye y se vive durante toda la vida, desde nuestro nacimiento. Es
mucho más que relaciones sexuales o genitalidad; es la construcción que hacemos
de nosotros mismos como hombres o como mujeres, a lo largo de nuestro proceso
de desarrollo. Es una condición inherente a todos los seres humanos, y se
constituye en un derecho cuyo disfrute debe ser garantizado por todas las
sociedades.
Los derechos y la salud sexual y reproductiva de adolescentes
fueron ubicados en la agenda internacional desde la Conferencia Internacional
de Población y Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994. El Plan de Acción
resultante reconoce y aboga para que los países del mundo den respuestas
adecuadas a las necesidades específicas de adolescentes y jóvenes frente a las
dimensiones de la sexualidad y la reproducción, abordándolas desde la
perspectiva de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, y no solo desde
el riesgo o la enfermedad. Y aún más allá del terreno de la salud sexual y
reproductiva, la concepción de la sexualidad es entendida como una dimensión
del desarrollo y bienestar de los y las adolescentes, que se nutre del entorno
personal, familiar, social y cultural, a la vez que influye sobre él y lo transforma.
Por su parte, la Conferencia del Milenio, celebrada en el año
2000, sitúa a la salud sexual y reproductiva como uno de los grandes retos de
la humanidad, y como un indicador del desarrollo de los países. Es así, que su
objetivo central de avanzar en la superación de la pobreza se desagrega en
otros objetivos primarios como la maternidad segura, la prevención del
VIH/Sida, la igualdad entre los géneros -incluida la eliminación de la
violencia y/o discriminación contra la mujer-, y la educación primaria
universal, entre otros. Que un país garantice que sus niños, niñas,
adolescentes, jóvenes y adultos puedan construir de manera saludable, autónoma
y enriquecedora sus vivencias de la sexualidad, es una expresión de cuánto ha
avanzado en el respeto y garantía de los derechos humanos, y en la creación de
condiciones para un desarrollo sostenible y humanizador.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario